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Ciencia moderna y religión: dos maneras de expresar lo mismo

Ciencia moderna y religión: dos maneras de expresar lo mismo

Ciencia moderna y religión dos maneras de expresar lo mismo

Ciencia moderna y religión dos maneras de expresar lo mismo

Por: Mawlana Wahiduddin Khan

El hombre se encuentra en un mundo donde hay una creación, pero el Creador de esta creación aparentemente no está a la vista. Hay un diseño en este mundo, pero aparentemente no hay diseñador visible. Ocurren grandes acontecimientos, pero la causa detrás de éstos permanece inescrutable. El universo entero funciona como un gran mecanismo, pero el ingeniero de este mecanismo no se deja ver.

Los profetas vinieron al mundo para contestar estas preguntas. Los profetas han dicho al hombre que existe un ser invisible e intangible detrás de esta creación visible y tangible; que este ser invisible es Dios, en el cual se debe creer y adorar. El papel de los profetas, en cierto sentido, era de naturaleza inferencial; le dijeron al hombre que debía usar su razón y, deduciendo de lo visible, llegar a la convicción de que hay un Dios invisible.

Para dar credibilidad a este papel inferencial, los profetas realizaron milagros. El Corán dice esto:

Y así fue como enviamos a Nuestros mensajeros con las pruebas claras (57:25)

Los profetas realizaron milagros para convencer al hombre de que su mensaje era verdadero. Por ejemplo, el Profeta Moisés fue enviado a Egipto entre los siglos XV y XVI aC. En ese tiempo, el Faraón (Ramsés II) gobernaba Egipto. El Faraón le dijo a Moisés: “Si has traído un signo, muéstralo si es que dices la verdad” (7: 106). En respuesta a esto, Moisés tiró su bastón en el suelo el cual rápidamente se convirtió en una serpiente viva que reptaba por el suelo.

El Profeta del Islam nació en La Meca y fue nombrado Profeta en el 610 DC. Todos los profetas que vinieron antes de él realizaron milagros de diferentes clases para probar la veracidad de su mensaje. Pero el Profeta del Islam fue el último de los profetas, el último eslabón de la cadena de la profecía. Después de él, el método de prueba de la realización milagros sobrenaturales fue interrumpido (17:59). Dios dejó de enviar a profetas después del Profeta del Islam, y con él la cadena de milagros también se detuvo. Ahora la llamada a la profecía es realizada por da’is (quienes llaman a la gente hacia Dios), que no son profetas, sino que tienen que desempeñar el papel profético de llamar a la gente a Dios. Ningún profeta vendrá en el futuro. La razón es que el mensaje de los profetas -la religión divina- está totalmente conservada en su forma última y original, no habiendo posibilidad de ningún cambio o interpolación. Tanto el lenguaje como el texto de la religión traída por el último Profeta se conservan en el mismo lenguaje en que se le hicieron las revelaciones.

Entonces, ¿cuál es el sustituto de los milagros? La veracidad del dawah que fue demostrado a través de milagros, se demuestra actualmente por hechos naturales descubiertos por la ciencia moderna. La ciencia reemplaza los milagros de la antigüedad como evidencia para probar la veracidad de la religión.

Ambas formas de dar evidencia en apoyo de la religión se expresan en el Corán.

Y así fue como enviamos a Nuestros mensajeros con las pruebas claras (57:25)

Dios dio a sus profetas milagros para que pudieran probar la veracidad de su mensaje. En cuanto al segundo período de la historia, el Corán alude a la cuestión de la evidencia de apoyo en el tiempo verbal futuro.

Les haremos ver Nuestros signos en el horizonte y en ellos mismos hasta que se les haga evidente que es la verdad. (41: 53).

El Profeta del Islam vino al mundo en el primer cuarto del siglo VII. La ciencia moderna llegó mil años después de su advenimiento. No surgió por casualidad. Fue un resultado directo de la revolución iniciada por el Profeta del Islam dirigida a poner fin al politeísmo (shirk). Después de esto se inició un nuevo proceso en la historia humana, cuya culminación es la ciencia moderna.

El politeísmo es la adoración de más de un dios. En la antigüedad, el hombre hizo del fenómeno de la naturaleza un objeto de culto. Se convirtió en un bloqueo mental en el proceso de investigación e aprendizaje de la naturaleza, por la sencilla razón de que si sostienes algo como un tema de veneración, no puedes tratarlo como un tema de investigación científica.

A raíz de esta revolución iniciada por el Profeta del Islam, un nuevo proceso se originó en la historia humana. El hombre se dedicó a la investigación de la naturaleza y este estudio continuó conduciendo a descubrimientos científicos. Los secretos escondidos en la naturaleza fueron sacados a la luz. Las mismas cosas habían sido interpretadas en el Corán como los signos de Dios en el universo y dentro de los seres humanos. La ciencia moderna es otro nombre para la ciencia natural. Sin duda, esto sirve para corroborar la predicción de los versos del Corán.

De alguna manera la ciencia es el equivalente de la teología de la religión divina. Se corrobora la religión por el criterio del conocimiento humano. Antiguamente, esta misma tarea de establecer corroborar la verdad divina tenía lugar mediante milagros.

La ciencia moderna tiene dos aspectos: la ciencia teórica y la ciencia técnica. La ciencia teórica utiliza recursos modernos para descubrir hechos sobre el universo, mientras que la ciencia técnica estudia sus aplicaciones prácticas. La tecnología moderna ha influido grandemente en la civilización moderna. En este artículo no trataremos de la ciencia técnica sino de la ciencia teórica. Como referencia, Stephen Hawking, el conocido físico teórico y cosmólogo, ha escrito varios libros sobre ciencia teórica.

El hecho de que el conocimiento humano corrobora la religión divina se menciona en una tradición del Profeta.

A todos los profetas se les dieron signos en los que sus contemporáneos creían. A mi se me ha concedido el milagro de la revelación (el Corán). Por eso el número de quienes creen en mi será superior a todos los anteriores. (Al Bujari)

En tiempos antiguos, el conocimiento no era tan avanzado como lo es hoy. Esto hacía imposible probar la veracidad de la religión divina a través de este. Por lo tanto, los profetas de la antigüedad recibieron milagros que sus contemporáneos creerían. Por ejemplo, el pueblo de Moisés creía en la magia, por lo que a Moisés se le dio el milagro de la magia. Pero la revolución iniciada por el Corán dio lugar a un extraordinario progreso en el conocimiento humano. Hizo posible que la verdad fuera probada en el nivel del conocimiento humano establecido.

Mientras que los milagros hacían  que los contemporáneos de los profetas experimentaran su impotencia ante la grandiosidad divina, no tenían ninguna prueba racional de la religión divina basada en el conocimiento humano establecido de la época. Con el progreso en el conocimiento, los argumentos presentados con pruebas del conocimiento científico establecido encontraron aceptación universal. Poco a poco fue más fácil para la gente entender el mensaje del Profeta y verificarlo a la luz de sus propios principios establecidos. El beneficio fue el creciente número de quienes creían en él.

Algo común a los milagros y los argumentos basados ​​en evidencia científica es que ambos proporcionan argumentos para la creencia en lo divino solamente en el nivel de la inferencia. Cuando un profeta realizaba un milagro no significaba que éste era un espejo en el cual uno podía observar la afirmación real del profeta. Se podía inferir que al realizar milagros que otros mortales no podían, quien hacía este milagro había recibido ayuda divina.

Lo mismo ocurre con la prueba científica. La evidencia proporcionada por la ciencia no es una demostración directa de ninguna afirmación real. Es sólo a través de la inferencia que la pretensión de la religión divina se hace comprensible y convincente.

Esta diferencia es el resultado de la ciencia nuclear moderna. Pero la ciencia ha hecho progresos extraordinarios en los siglos XX y XXI en el campo nuclear. Ha dado acceso al mundo microscópico, mientras que el conocimiento anterior se había limitado al mundo macro. Se creía que cada cosa racional tenía un cuerpo físico que podía ser pesado y medido, pero el descubrimiento del micro-mundo ha provocado un cambio radical en el conocimiento científico. El nivel de análisis ha progresado a un nivel tan “micro” que ahora las cosas sólo pueden llamarse ondas de probabilidad.

Los nuevos descubrimientos han revolucionado el conocimiento científico, cambiando el criterio mismo del argumento científico. Con los descubrimientos en el mundo microscópico, ahora se cree que el argumento inferencial es tan válido como el argumento no-inferencial o directo. El argumento directo se ha vuelto insuficiente para explicar todos los hechos. Ahora es necesario reconocer la validez de los argumentos inferenciales para poder formular las leyes que rigen el micro-mundo.

Con este desarrollo del conocimiento humano, se ha hecho posible que las creencias religiosas se establezcan exactamente al mismo nivel en el que se establecen otras cosas de este mundo material. Por ejemplo, cuando decimos que la existencia del diseño en este mundo demuestra la existencia de un diseñador, es un argumento tan válido como otros argumentos científicos del mundo material.


Fuente: http://www.spiritofislam.co.in Traducido y editado por Truth Seeker Es

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