La forma lingüística distintiva del Corán

La elevada forma lingüística del Corán, diferente a cualquier otra en árabe, y su preservación sin cambios, son una muestra del elevado rango del Corán

La elevada forma lingüística del Corán, diferente a cualquier otra en árabe, y su preservación sin cambios, son una muestra del elevado rango del Corán

Por: Dr. Ali Al Halawani

Según Lane (1980, p. 2504), el Corán es originalmente un infinitivo: qara’, como en qara’t-u al-shaiy’-a (que significa: “recolecté la cosa”), o como en qara’t-u al-kitab-a (que significa: “Yo leo o recito el libro o la escritura); y así de manera convencional lo llevó a significar “El libro de Dios” que fue revelado al Profeta Muhammad.

Para Denffer (2009) era “La Palabra de Dios (Allah), revelada al último Profeta, Muhammad, a través del Ángel Gabriel, con un significado y unas expresiones concretas” (p.17).

Los musulmanes creen que el Corán ha sido transmitido a través de un gran número de personas, de manera oral y escrita; y que es “inimitable y único, y está protegido por Allah de cualquier corrupción”. Fue además revelado en la lengua más refinada y elocuente, el árabe.

Según Ibn Faris, el árabe es “la lengua más refinada” ya que puede tener muchos significados utilizando muy pocas palabras. Además, es la lengua “más disciplinada, elocuente y clara”. Resaltó también que “la lengua de los árabes ha sido revelada por Dios”. (IbnFaris, 1997).

Para los musulmanes el Corán es un milagro eterno del islam, cuya cualidad de ser inimitable se confirma continuamente por investigaciones científicas. Creen también que fue revelado al Profeta Muhammad para sacar al hombre de la oscuridad y el politeísmo y conducirlos hacia la luz y el monoteísmo.

Al-Nawawi (1987) dijo sobre el Corán que tanto en el presente como en el pasado, si hubiese un sondeo preciso en relación al número de impresos, manuscritos… “se demostraría que el Corán es el libro que ha recibido más atención en estudios, investigaciones y evaluaciones en profundidad” (p.5)

Sorprendentemente, Al-Nawawi escribió esto hace unos 760 años. De hecho, siempre ha habido discursos sobre la autoría del Corán, y este estudio lo demuestra sin necesitar más evidencia.

Las características del lenguaje del Corán

La pureza del texto coránico está bien reconocida. Muir (1894) escribió: “No hay en el mundo otro libro que haya permanecido durante 12 siglos con un texto tan puro”. Algo parecido dijo Wherry (2006): “El texto coránico es la obra más pura, en relación a otras con la misma antigüedad” (p. 349). En relación a la autenticidad del Corán, Lane et al. (2003, p. 3) expuso que “hay tanto mérito en el Corán que no hay duda de su autenticidad”. Dijo además que actualmente podemos leer el texto coránico “muy seguros de que ha permanecido intacto durante casi mil trescientos años”. Y además, muchos orientalistas, los cuales son conocidos por no simpatizar mucho con el islam y su Profeta, han admitido que el Corán “es el libro más leído de la historia” (Potter, 1995, p. 18; Hitti, 1958, p. 426).

El estilo coránico tiene unas características únicas que no se comparten con ningún otro libro. Al-Baqillani (1954, pp. 33-47) y Al-Rafi’i (1997, pp. 188-208) citaron algunas de estas características que pueden ser resumidas como veremos a continuación:

  1. El Corán difiere de los tres modos de expresión usado por los árabes en el tiempo de la revelación, estos son la lengua del día a día, la lengua de los adivinos y la poesía.
  2. No hay ni una sola discrepancia en todo el texto, todas las secciones tienen el mismo nivel de excelencia en la retórica. Ninguna sección es mejor que la anterior. Al parecer, esto va más allá de la capacidad humana; Al-Rafi’i atribuye las diferencias de estilo usada por los humanos a la psicología cambiante por la que pasan. Si el Corán hubiese sido creado por el hombre, inevitablemente habría discrepancias en el.
  3. Dio origen, sin ningún precedente, a los términos que expresan conceptos islámicos y de la shari’ah. La “repetición deliberada” era para los árabes como un fenómeno lingüístico sutil, aun así, no se pudo producir ni imitar nada parecido. A pesar de que hay significados que se pueden expresar de diferentes formas.

A diferencia de los términos en cualquier otro texto, los coránicos son elocuentes y magníficos. Si en un texto alguna palabra tuviese que ser sustituida por otra en el mismo idioma, el texto perdería su originalidad y elocuencia, aunque fuesen casi idénticas ambas palabras, así lo consideraba Al-Lawindi (2001, p. 22). Esto ocurre en todas las lenguas, pero aún más en el lenguaje coránico, el cual es inimitable de por sí. Según Ibn Attiyah, “En su capacidad como libro de Allah” “Si alguna palabra fuese extraída (del texto) y se hiciese una búsqueda exhaustiva para encontrar una mejor que la reemplazara, nunca se encontraría ninguna”. (Al-Suyuti, 2004, p. 308; Musallam, 1999, pp. 134-135). ¿Qué ocurriría entonces si la palabra original se substituyese por otra en un idioma distinto? En relación a la singularidad del texto coránico, Hussein (1948, p. 25) expuso: “Los lingüistas no han conseguido clasificar el estilo del Corán; ¿debe considerarse poesía o prosa”? Según este, los lingüistas quedaban desconcertados tras sus intentos de entender las estructuras, y finalmente lo consideraron “una estilo único diferente de la poesía y la prosa”. Y esto es porque tiene características diferentes a cualquier otro estilo. Algunas de estas características se ven en los finales de las ayahs (los versos) y otras por su ritmo melódico, aunque no es poesía ya que “no encaja en ninguna de las 16 categorías de la poesía árabe”.

Viendo la singularidad del Corán y su incompatibilidad con cualquier otro texto, Al-Jahiz explicaba que se le dieron, a este y a sus componentes, nombres diferentes a los usados en la poesía árabe, de manera que demuestras la desemejanza que hay entre el Corán y la poesía, incluso en los nombres con los que se le denomina. (Al-Suyuti, 2004, p. 178).


Fuente: www.truth-seeker.info Traducido y editado por Truth Seeker

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