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¿Refuta la física cuántica el argumento de que nada sale de la nada?

¿Refuta la física cuántica el argumento de que nada sale de la nada?

Al física cuántica no refuta el argumento de que nada puede salir de la nada por que esta nada no es entendida como un vacío absoluto

Al física cuántica no refuta el argumento de que nada puede salir de la nada por que esta nada no es entendida como un vacío absoluto

Por: Trent Horn

Los físicos demuestran cómo se mueven y actúan los objetos en el mundo, pero la física tradicional tiene un límite en la descripción de objetos muy pequeños, como los electrones o los cuarks. Para ello necesitamos la física cuántica, que explica la naturaleza y el movimiento de los átomos, así como las partículas que forman los átomos. Estas partículas son tan pequeñas que pueden llegar a actuar de forma extraña. Por ejemplo, los científicos han observado que hay unas “partículas virtuales”, que surgen, aparentemente, sin causa alguna, de un vacío. Han observado también diferentes partículas radioactivas que no parecen tener ninguna causa.

Si esto puede ocurrir sin causa alguna en el reino cuántico, entonces puede no ser verdadero, se debilita o niega, el discurso cosmológico que afirma que todo lo que existe tiene una causa por lo tanto el universo ha de tener una causa. ¿Cómo responde a esta objeción aquel que defiende este argumento?

Física cuántica: ¿puede salir algo de la nada?

El punto de vista que defiende la esta proposición es que algo no puede venir de la nada sin una causa sobrenatural. El hecho de que haya partículas “que salgan de la nada” no refuta esta perspectiva ya que estas entes no salen de la nada. Salen del vacío cuántico, o un campo con un nivel de energía muy bajo. El Filósofo y físico teórico de la Universidad de Columbia, David Albert escribe:

“Los estados vacíos – al igual que la jirafas, los frigoríficos y los sistemas solares- son ciertas disposiciones de sustancias físicas fundamentales… el hecho de que las partículas puedan emerger y desaparecer de la existencia, con el tiempo, mientras esos campos (cuánticos) se organizan, no es nada más misterioso que el hecho de que los puños emergen y desparecen de la existencia, con el tiempo, mientras mis dedos se organizan. Y estas apariciones, si las miras cuidadosamente, equivalen a algo que aparezca de la nada”. 

El razonamiento de Albert, se aplica también a esas partículas nucleares que aparece de un núcleo atómico en decadencia, las cuales tampoco aparecen de la nada. Dado que las objeciones de la física cuántica no invalidan la perspectiva de que “algo no puede aparecer de la nada”, esto afianza la proposición de que “aquello que existe tiene una causa” podríamos reformular el argumento y apoyarnos en esta perspectiva fundamental sin oposición:

  1. Si el universo apareció de la nada, tiene por tanto una causa trascendente
  2. El universo apareció de la nada
  3. Por lo tanto, el universo tiene un causa trascendente

Hay quien se opone a esta formulación porque, como dice el ateo Aron Zavaro:

“La física moderna ha retado seriamente a las perspectivas del sentido común que han dado origen a la creencia de la premisa de que nada puede salir de la nada sin la ayuda de una causa sobrenatural”. Zavaro declara que: “Un hombre cualquiera en la calle te diría sin duda, que un lugar vacío se mantiene vacío. Este mismo hombre te diría que sin duda también, un estado sin tiempo ni lugar nunca podría producir nada sin la ayuda de Dios… estas ideas de sentido común son falsas”.

Sin embargo, no estamos de acuerdo con las ideas de estos críticos. En primer lugar, la gente puede que no piense adecuadamente sobre una situación hipotética que lleve de por medio la palabra “vacío”. Si preguntas a alguien cómo sería para ellos pasar 24 horas en una “habitación vacía” te dirían que sería aburrido, pero no piensan que sería letal. Esta sería la respuesta correcta ya que te asfixiarías tras pasar unos minutos en un vacío sin oxígeno o presión atmosférica.

El hombre corriente tiene una idea correcta de que un espacio “vacío” no puede producir nada; pero está equivocado en lo que es realmente un lugar vacío. El lugar que él cree estar vacío, no está realmente vacío, contiene un pequeño campo invisible de energía cuántica. Si tuviese este conocimiento, un hombre común podría aceptar que las partículas pequeñas puedan emerger de ese campo de energía, pero admitiría que estas partículas tienen una causa u origen. Por otra parte, no hay otro análisis que demuestre que un estado de “nada” (o carencia de existencia) pueda tener una propiedad escondida que le permita emerger a través de ella.

Causas inmóviles en movimiento

Se puede debatir también si las partículas virtuales o las radioactivas son ejemplos de “sucesos sin causa”. Algunas interpretaciones de la física cuántica describen sucesos sin causa, pero otros, como las interpretaciones de David Bohm, incluyen sucesos que tienen causa. Para Bohm, el comportamiento de las partículas está determinado por los sucesos físicos que hayan ocurrido anteriormente. El ilustre John Bell ha alabado estas interpretaciones y se lamenta por la dificultad que los investigadores de la cuántica tienen al desarrollar modelos que incluyan observadores libres o aleatorios. Escribe: “Es un mérito del modelo de la interpretación de Bohm el mostrar esto (no-localización) tan explícitamente que no pueda ser ignorado”

El hecho es que no hay un consenso sobre cuál de las interpretaciones físicas de las ecuaciones de la física cuántica es correcta, y más importante que esto,  es que nuestra incapacidad para encontrar una causa para los sucesos cuánticos es como la conclusión de que nuestra incapacidad de detectar vida alienígena justifica la conclusión  de que no hay vida alienígena en el universo.  

Si suponemos que una interpretación adecuada de la mecánica cuántica es un hallazgo que demuestra que hay sucesos que no tienen causa, ¿negaría esto el argumento de que nada puede salir de la nada o vacio? Yo no lo creo, porque ya que es posible que lo sucesos no tengan causa, o que al menos nos sea aparente y no lo podamos justificar, (como que una pelota gire a la derecha en vez de a la izquierda al ponerse en un cono perfectamente afilado), no parece posible que las cosas no tengan causa (que la pelota aparezca de la nada).

Aunque el suceso de que emerja una partícula virtual o radioactiva no tenga causa, no significa que estas no hayan tenido causa en su existencia. Sus causas son el vacío cuántico y la radioactividad, respectivamente. Los sucesos asociados al emerger de las partículas cuánticas tienen simplemente una causa probabilística (y no una causa física predecible) que regula su suceso en unas condiciones específicas. Si este no fuera el caso y estas partículas fueran totalmente misteriosas, unas entidades sin causa, entonces los científicos no serían capaces de reproducir en el laboratorio unas circunstancias en las que estas partículas emerjan. John Jefferson Davis escribe:

“Los sucesos de mecánica cuántica puede que no tengan causas clásicas determinadas, pero eso no significa que no tengan causa”.

De la misma manera, los actos de las criaturas con libertad de voluntad tal vez no tengan una causa física, pero eso no significa que ocurran sin una causa. Solo porque yo no pueda predecir cuándo va a hablar una persona, eso no quiere decir que las palabras que va a pronunciar son algo raro que no tenga una causa. Las palabras que dice son una causa indeterminada pero real.

Un crítico puede utilizar esta teoría para argumentar que el universo es un suceso que ocurre bajo causas probabilísticas y apareció sin ayuda de Dios. No creo que esto se una respuesta competente porque los sucesos suponen la existencia de objetos, espacio y tiempo para que ocurra el evento. La causa probabilística en la ausencia de algo no puede producir un universo que sea mejor que un casino en llamas que contiene las cenizas de las rueda de la ruleta, que por causa probabilística, puede generar un ganador del juego de la ruleta. Sin embargo, la capacidad de Dios de crear de la nada, puede permitir la creación simultánea del primer suceso (la creación del universo) y la existencia de este (el universo mismo).

Conclusión:

Sucesos sin causa en la mecánica cuántica no niegan la ley de que algo no pueda venir de la nada. Además, la simplificación de la causa en los sucesos cuánticos a probabilidades impredecibles no niega nuestra experiencia normal de que los objetos no aparecen sin causa. Esto nos deja con una evidencia para creer que “aquello que viene a la existencia debe tener una causa anterior”.


http://www.strangenotions.com Traducido y editado por Truth Seeker Es

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