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Un Hadiz entendido a través de la física cuántica

Un Hadiz entendido a través de la física cuántica

La física cuántica explica la órbita de electrones y protones

La física cuántica explica la órbita de electrones y protones

Por: Redacción

Existe un hadiz, un dicho autentificado del Profeta, que la paz sea con él, que dice:

“Allah, el más Excelso dice: ‘Yo estoy en la opinión que mi siervo tiene (o lo que espera) de Mi. Estoy con él cuando Me menciona. Si Me menciona para sí mismo, yo Le menciono para Mi mismo; si Me menciona en un asamblea, Yo le menciono en una asamblea mejor. Si se acerca a Mi la distancia de una cuarta, Yo me acerco a él la distancia de una braza. Y si viene a Mi andando, yo voy hacia él con velocidad’”. (Bujari)

Vamos a centrarnos en entender la primera parte de este hadiz desde una perspectiva de la física cuántica. Nuestra intención no es hacer una exégesis de este hadiz (podéis encontrar una muy buena aquí) sino ver cómo podemos explicar la declaración “Yo estoy en la opinión que mi siervo tiene de Mi” y como podemos interpretarla desde la física cuántica, que, al final, es ciencia.

Para hacer esto, tenemos que hacer una muy breve repaso de algunos conceptos de la física cuántica y cómo funciona a un nivel subatómico.

Fotones

Todo empieza con el Fotón, ese pequeño corpúsculo de luz. Un fotón es una paquete de energía en una determinada longitud de onda; luz de una determinada longitud de onda que podemos ver. El azul, el amarillo y el rojo son longitudes de onda que nos son visibles, mientras que el ultravioleta y los rayos gamma no lo son. Partiendo de esto, un científico llamado Max Planck estableció una ecuación para describir la energía de la luz. Dijo que la energía de un fotón es igual a su frecuencia multiplicada por una constante que lleva su nombre, la constante de Planck. Esta simple fórmula se escribe así: ‘E = h v’, en la que la ‘h’ es la constante de Planck y la ‘v’ la frecuencia del fotón. La constante de Planck es un número minúsculo, igual a 6.63 x 10 ^-34 julio-segundos, por lo que podemos esperar que la energía de un fotón se igual de minúscula. Per recordemos que en un rayo de luz hay más fotones que briznas de hierba en tu jardín.

A Albert Einstein no le gusta la mecánica cuántica

Algo a tener en cuenta ahora fue una contribución de uno de la mayores detractores de la mecánica cuántica, Albert Einstein. Este dijo que la energía y la materia son lo mismo, que toda materia está compuesta de energía. La ecuación que hizo para explicar esto es incluso más famosa, E=mc^2, en la que ‘m’ es la masa de un objeto y ‘c^2’ la velocidad de la luz al cuadrado. Por lo que toda materia -tu, yo, este artículo que lees, el dispositivo en el que lo lees- está hecha de energía. Pero ¿qué es la energía? Pues Einstein llegó a decir que, de hecho, la luz es una partícula muy pequeña con la energía descrita por la ecuación de Planck; lo que esto significa que la energía en su forma más pura, es llevada por fotones de luz. Por lo que estamos hecho, todos nosotros, de luz concentrada.

Hablamos de la luz como si fuese una partícula, incluso cuando decimos que los fotones son paquetes de energía continua. Pero la luz tiene una longitud de onda, lo que significa que es una onda. Entonces ¿es una partícula o una onda? La respuesta es que es las dos cosas; así nos encontramos con los dos preceptos básicos de la Mecánica cuántica. El primero, la energía no es un corriente continua, sino una corriente de unidades muy pequeñas continuas que llamamos cuantio. El segundo, que los fotones se comportan a la vez como partículas y como ondas. Al principio sonaba un poco raro, pero a medida que se pensó sobre ello la gente se dio cuenta que explicaba porque los electrones solo se encuentran en determinados niveles de energía.

La materia se compone de energía, los electrones son una forma de materia, por lo que los electrones se componen de energía, lo que significa fotones. La luz se compone de corrientes de partículas individuales lo que obliga a los electrones a habitar sólo niveles específicos de energía cuando está en órbita alrededor del núcleo de un átomo. Cuando un electrón da o recibe energía, lo está haciendo renunciando o recibiendo fotones de luz (de la que está compuesta). Dado que los fotones van en paquetes continuos y no corrientes continuas de energía, entonces un electrón está limitado a intercambiar energía exclusivamente en múltiplos de estos paquetes mínimas de energía; no se permiten cantidades fraccionarias de un solo fotón. Cuando está en órbita alrededor del núcleo de un átomo, si un electrón se acercase o alejase del núcleo (es decir, aumentando o disminuyendo su energía), puede hacerlo sólo en múltiplos de la energía de un fotón. Esto resulta en que hay uno niveles de energía muy específicos en los que un electrón puede orbitar alrededor del núcleo. Es como los peldaños en una escalera: no se pueden subir hasta solo la mitad. Los peldaños serían los niveles de energía y el espaciamiento entre los peldaños estaría determinado por el tamaño de un fotón.

La insistencia en niveles continuos de energía dicta como los átomos interactúan entre sí, lo que forma la química de la materia en bruto – esto es todo, desde las estrellas hasta nosotros mismos. Podemos ver entonces que la naturaleza de cosas muy pequeñas pueden tener un impacto tremendo en todo lo demás, en la naturaleza de nuestra realidad. La formación de la materia en nuestra realidad, es, en esencia, el resultado de ondas cerebrales.

Pensamientos = energía

Energía = materia

Pensamientos = materia

Nuestros pensamientos son el lenguaje del universo -la frecuencia de los pensamientos, no las palabras que usamos para describirlos. El universo nos devuelve lo mismo que nosotros mandamos. No escucha a nuestras palabras, sino a nuestras ondas cerebrales. El universo no juzga, sino que simplemente nos devuelve lo que nosotros proyectamos con nuestras ondas cerebrales.

Es decir, Allah tiene control sobre todo el universo, el cual está en constante cambio. La forma en la que nosotros percibimos este universo es aquella que proyectamos con nuestras ondas de energía cerebrales. Si tenemos buena opinión de Allah y pensamos que Él es el más Misericordioso y el más Generoso, es lo que econtraremo; si nuestras opinión es contraria a esto, pues igual.


Fuentes: http://www.huffingtonpost.com/peter-baksa/who-is-god-can-he-be-expl_b_894003.htmlhttp://hadithaday.org/hadith-qudsi/i-am-as-my-servant-thinks-expects-i-am/ Traducido y editado por Truth-Seeker

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