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La contribución de los musulmanes a la astronomía en el medievo

La contribución de los musulmanes a la astronomía en el medievo

El astrolabio, un invento de un musulmán esencial para el desarrollo de la astronomía

El astrolabio, un invento de un musulmán esencial para el desarrollo de la astronomía

Por: Asad Raza

Los musulmanes han hecho contribuciones significativas en el campo de la astronomía, las cuales son generalmente reconocidas en los libros de historia. El escritor Toby E. Huuf dice que: “Dado que la revolución científica en Europa del siglo dieciséis y diecisiete se da alrededor de los descubrimientos astronómicos y de las implicaciones filosóficas de estos, como el trabajo de Copérnico, especialmente como lo desarrolló Galileo, es útil considerar la historia del pensamiento astronómico en el medievo islámico. El pensamiento islámico durante este tiempo era muy fructífero y más avanzado que sus equivalentes en Europa (The Rise of Early Modern Science: Islam, China, and the West, Toby E. Huff)”.

Según Howard R Turner, los musulmanes comenzaron las observaciones organizadas y detalladas de los cielos poco después de la expansión temprana del Islam. Este esfuerzo fue, naturalmente, acelerado por una creciente demanda de tablas precisas necesarias en la preparación de calendarios, horarios de oración, etc. Se establecieron una serie de observatorios en los lugares como Rayy, Isfahán y Shiraz en Persia, así como en Egipto. Se establecieron dos observatorios particularmente impresionantes, con grandes equipos de profesionales, uno en el siglo XIII en Maragha, en Persia, y el otro en el siglo XV en Samarcanda, en lo que hoy es Uzbekistán.

Los primeros astrónomos musulmanes que surgieron en el siglo octavo en Bagdad basaron sus trabajos astronómicos, principalmente, en las tablas astronómicas persas e indias. Mientras que se sentaban las bases para la ciudad de Bagdad, los cálculos preliminares se realizaron con la ayuda de Zij-e-Shahi, las Tablas del Rey, que era esencialmente un producto Pérsico.

En la primera parte del siglo IX, Habash al-Hasib dirigió la composición de las tablas astronómicas Mamunidas. Abu Mashar, durante el mismo periodo, escribió la ‘Gran introducción a la astrología’, que fue traducida al latín numerosas veces, y otro eminente astrónomo, al-Farghani, escribió ‘Elementos de la astronomía’. En la segunda mitad del siglo IX al-Naziri escribió un gran tratado sobre el astrolabio esférico y un comentario del Almagesto de Tolomeo. El contemporáneo de al-Naziri, Zabit ibn Qurrah, es famoso por defender la teoría del movimiento oscilatorio de los equinoccios. Zabit también añadió una novena esfera a las ocho de las astronomía toloméica. Siguiendo la línea de estudio de Zabit Ibn Qurrah, otro astrónomo musulmán, al-Battani, hizo algunas de las contribuciones más importantes a la astronomía de aquel tiempo. Sayyed Husein Nasr dice que: “Descubrió el aumento de apogeo del sol desde tiempos de Tolomeo, que llevó al descubrimiento de los ápsides solares. Se determinó la precesión como 54.5″ de un año, y la inclinación de la eclíptica hasta 23°35′. También descubrió un nuevo método para determinar el tiempo de la visión de la luna nueva, e hizo un estudio detallado de los eclipses solares y lunares, que se utiliza hasta fecha tan tardía como el siglo XVIII por Dunthorn, en su determinación del cambio gradual en el movimiento lunar. Los trabajos astronómicos más importantes de Al-Battani, que también contiene un conjunto de tablas, fueron conocidos en Occidente como Scientia De Stellarum (Sobre la Ciencia de las Estrellas); que fue una de las obras fundamentales de la astronomía hasta el Renacimiento” (Science and Civilization in Islam, Seyyed Hossein Nasr).

En el siglo X, los nombres de Abu Sahl al-Kuhi, Abd al-Rahman al-Sufi, Abu Said al-Sijzi, Abul Wafa al-Buzjani, y al-Kirmani se encuentran entre los astrónomos más brillantes. El trabajo Abd al-Rahman al-Sufi titulado “Las cifras de las Estrellas” es considerada como una de las obras maestras de la astronomía observacional en el Islam. Abu Said al-Sijzi construyó un astrolabio basado en el movimiento de la tierra alrededor del sol.

En el siglo XI al-Biruni contribuyó con la determinación de las latitudes y longitudes, la realización de mediciones geodésicas y otras mediciones astronómicas importantes. Otro astrónomo de este período, Ibn Yunus, completó su Zij (tablas Hakimitas) en el año 1007 AD. En sus tablas se vuelven a medir con precisión muchas constantes. Por esta contribución, el erudito G. Sarton lo consideraba como el más importante entre los astrónomos musulmanes. Aparte de la astronomía, también hizo grandes contribuciones en las matemáticas; resolvió los problemas de trigonometría esférica por medio de proyecciones ortogonales y estudió el movimiento oscilatorio isométrico de un péndulo, que más tarde llevó a la construcción de relojes mecánicos.

En la mitad posterior del siglo XI, el musulmán español que practicaba la astronomía observacional, al-Zarqali, inventó un nuevo instrumento astronómico llamado Sahifah (Safeea Arzachel).

En el siglo XII, una tendencia anti-Tolomeo surge entre los astrónomos musulmanes españoles. Los eruditos como Yabir ibn Aflah y Ibn Tufail y criticaron el modelo de Tolomeo y propusieron un sistema basado únicamente en las esferas excéntricas. Más tarde, en el siglo XIII, al-Bitruji, que fue alumno de Ibn Tufail, desarrolló los conceptos de su maestro y formó la teoría del movimiento en espiral. Esto dio como resultado el rechazo del sistema de toloméico por los científicos del Renacimiento.

En los países orientales del Islam, el gran erudito Nasir al-Din al-Tusi, criticó severamente a Tolomeo e introdujo un nuevo modelo planetario. Este modelo, que más tarde fue completada por su alumno Qutub al-Din al-Shirazi, trató de poner más énfasis en la naturaleza esférica de los cielos mediante la colocación de la Tierra en el centro geométrico de las esferas celestes. Al-Tusi concibió dos esferas que ruedan una dentro de la otra para explicar el movimiento aparente de los planetas. El astrónomo estadounidense E. S. Kennedy nombró el modelo planetario como “Las parejas de Tusi” en honor al-Tusi. El estudiante de al-Tusi, Qutub al-Din al-Shirazi, desarrolló la variación de este modelo de Mercurio. Y en el siglo XIV, Ibn al-Shatir completó el modelo de lunar en su obra titulada “Un Texto del mensaje final para modificar los elementos”. Ibn al-Shatir introdujo un segundo epiciclo en ambos sistemas lunares y solares. La teoría lunar propuesta dos siglos después por Copérnico es casi la misma que la establecida por Ibn al-Shatir. Existe una gran probabilidad de que Copérnico estuviese al tanto de la obra de Ibn al-Shatir través de traducciones y de que siguió las ideas de Ibn al-Shatir en el desarrollo de su teoría. Howard R. Turner dice que: “En los últimos años los historiadores de la astronomía se han interesado en la marcada similitud entre los modelos de movimiento epicicloidal propuesto por al-Tusi e Ibn al-Shatir y uno propuesto tres siglos más tarde por… Copérnico” (Science in Medieval Islam, Howard R. Turner). Existe una gran probabilidad de que Copérnico tomase ideas prestadas de al-Tusi y Ibn al-Shatir.

En resumen, existen numerosos ejemplos del interés de los musulmanes en la astronomía. Sus contribuciones son infinitas, pero es este artículo hemos enumerado solo algunas. La ciencia no es nada nuevo al Islam y nuestra creencia fomenta el estudio de tales ciencias que no sólo ayudan a uno en los asuntos mundanos del conocimiento, sino que contribuyen a una mayor comprensión de sí mismo dentro de este universo.


Fuente: http://www.islamicinsights.com/ Traducido y editado por Truth Seeker

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