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La relación entre Islam y ciencia y el concepto de ciencia (2/2)

La relación entre Islam y ciencia y el concepto de ciencia (2/2)

La ciencia no dejará de ser potencialmente peligrosa hasta que sean individuos con creencia en busca de la verdad quienes la dirijan.

La ciencia no dejará de ser potencialmente peligrosa hasta que sean individuos con creencia en busca de la verdad quienes la dirijan.

Por: M. Fethullah Gulen

Esta es la segunda parte de una serie de dos artículos, para leer la primera haz click aquí.

La ciencia también se puede describir como la comprensión de lo que las cosas y los evento nos dicen y lo que las leyes Divinas que controlan el universo no muestran. Significa esforzarse para entender el propósito del Creador. La humanidad, que ha sido creada para gobernar sobre todas las cosas, debe observar, leer, reflexionar, discernir y aprender sobre lo que le rodea. Luego a de buscar la forma de ejercer su influencia sobre los eventos y someterlos. Cuando esto haya sido hecho, por la Voluntad del Creador, todo se someterá al ser humano, quien se someterá a Dios. No hay razón para que la gente tema a la ciencia. El peligro no yace en la ciencia en sí y en la creación de un mundo nuevo de acuerdo a esto, sino en la ignorancia e irresponsabilidad de quienes explotan la ciencia para perseguir sus egoístas objetivos.

Si la verdadera ciencia significa dirigir nuestra inteligencia hacia la eternidad sin esperar una recompensa material, el hacer un exhaustivo estudio de la existencia para descubrir la verdad absoluta que la rige y el seguir lo métodos para enseñar estas metas, entonces la ciencia ha de tener estos puntos esenciales para que cumpla nuestras expectativas. Aunque normalmente se presente como un conflicto entre el cristianismo y la ciencia, el conflicto durante el Renacimiento fue, principalmente, entre los científicos y la iglesia. Copérnico, Galileo y Bacon no se oponían a la religión. Incluso se podría decir que fue su celo religioso el que inició su anhelo y pensamiento por encontrar la verdad.

Antes del cristianismo esto ya había ocurrido en el Islam. El pensamiento religioso que surgió de la idea de la eternidad y del amor y entusiasmo que surge de ese pensamiento, acompañado por un sentimiento de pobreza e impotencia ante el Eterno, todo Poderoso y Rico Creador, fue lo que puso las bases para los grandes descubrimiento que llevaron a cabo durante siglos los musulmanes. El concepto de la ciencia basada en la Revelación Divina, que guió los estudios científicos en el mundo musulmán, fue perfectamente representado por ilustres figuras quienes, movidas por el pensamiento de la eternidad, estudiaron la existencia sin descanso con el propósito de conseguir la eternidad.

Su compromiso con la Revelación Divina dio lugar a un nuevo concepto de ciencia en las mentes humanas. Si ese concepto de ciencia, aprobado y apropiado por la comunidad como si fuese parte del Mensaje Divino y llevado a cabo como un acto de adoración, no hubiese sido expuesto a las invasiones mogolas y las cruzadas, el mundo estaría seguramente en una mejor posición de lo que lo está ahora; su vida intelectual sería más rica y su tecnología mas sana. Además, sus ciencias serían más prometedoras, dado que una ciencia basada en el Islam tiene consituida en su fundamento la aspiración a la eternidad y los ideales de ser útiles para la humanidad y responsable de tratar las cosas de tal manera que se gane el respeto de Dios.

El amor hacia la verdad, definido como el estudio de la existencia sin considerar las ventajas materiales y las ganancias mundanas, sino la observación y reconocimiento de la verdad tal y como es, da la verdadera dirección a la ciencia. Quienes son guiado por las pasiones mundanas, las aspiraciones materiales y el prejuicio ideológico y fanatismo, quienes no pueden desarrollar ningún amor por la verdad, no triunfarán. Incluso pero, desviarán los estudios científicos y harán de la ciencia un arma de destrucción y muerte.

Por lo que si intelectuales, instituciones educativas y los medios de masas tienen una tarea vital que llevar a cabo para el bien de la humanidad, es sacar los estudios científicos de la atmósfera de las aspiraciones materiales y el fanatismo ideológico y dirigir a los científicos a aspirar a valores humanos elevados. La primera condición para que esto se lleva a cabo es liberar a las mentes del supersticiones ideológicas y fanatismos y purificar los corazones del deseo de ganar los bienes y ventajas mundanas. Esta es también la primera condición para asegurar un pensamiento libre y el compromiso con una ciencia positiva. Habiendo luchado contra clero y las falsas concepciones formadas en nombre de la religión, y habiéndolas acusado de ser retrasadas, estrechas y fanáticas, los científico no deberían de convertirse en objeto de acusaciones similares.

No hay diferencia entre el despotismo intelectual y científico que surge del interés personal, la búsqueda de poder, el fanatismo ideológico científico y el razonamiento restringido y distorsionado debido a las concepciones religiosas y el dominio del clero. En muchos versículos del Corán el Islam nos llama al estudio de la naturaleza, que se presenta como una muestra del trabajo Divino. Llama a la humanidad a reflexionar sobre la creación y lo creado y a tener un enfoque responsable. Estudiado sin prejuicios y preconcepciones uno ve que el Corán promueve el amor por la ciencia y la humanidad, la justicia y el orden. En el contexto del Islam el conocimiento y la búsqueda de este está basado en la intención de descubrir el significado de la existencia para llegar al Creador. También está basado en el deseo de beneficiar a toda la humanidad, a toda la creación, basado en el amor, el altruismo y la creencia. Esto es lo que aprendemos del Corán, la vida del Profeta, que la paz sea con él, y de mucho que lo han personificado en pensamiento y acción.

Una vez más: no hay razón para temer a la ciencia. Algunas acciones planeadas en el conocimiento pueden dar malos resultados, pero la ignorancia y la desorganización siempre dan malos resultados. Por lo tanto, en vez de oponernos a los avances de la ciencia y la tecnología hemos de usarlo para llevar la felicidad a la humanidad. En esto reside la esencia del problema más grande de la humanidad: uno no puede tomar medidas contra la Era Espacial o quita la idead de crear una bomba de hidrógeno o atómica de las mentes de algunas personas.

Aunque la ciencia, en manos de una irresponsable minoría, puede ser una arma letal, debemos adoptar sus avances para traer felicidad a la humanidad en esta vida y en la próxima. Es inútil maldecir las máquinas y la fábricas, puesto que las máquina seguirán funcionando y la fábricas produciendo. La ciencia no dejará de ser potencialmente peligrosa hasta que sean individuos con creencia en busca de la verdad quienes la dirijan.


Fuente: http://www.fountainmagazine.com/ Traducido con ligeras modificaciones editoriales por Truth Seeker

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