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Seis grandes personalidades que han aceptado el islam (2/2)

Ibrahim Muteferrika (1674-1745)

Una acusación común que se le hace al Imperio otomano es que estaba intelectualmente estancado y reticente a cualquier innovación. Ibrahim Muteferrika, un húngaro convertido al islam, nos muestra precisamente todo lo contrario. Muteferrika fue un diplomático otomano que logró cultivar relaciones cercanas entre el Imperio Otomano, Francia y Suecia. Como resultado de su trabajo diplomático, estuvo expuesto a las ideas europeas sobre el Renacimiento y al uso de la imprenta.
De vuelta en Estambul, estableció una imprenta, donde imprimió copias de atlas, diccionarios y algunos libros religiosos. Entre sus trabajos publicados se encontraba un atlas mundial realizado por el famoso geógrafo Katip Çelebi, que ilustra todo el mundo conocido en ese momento con increíble detalle y precisión. Además de imprimir libros, Muteferrika también escribió sobre numerosos temas, incluidos la historia, la teología, la sociología y la astronomía.

Alexander Russel Webb (1846-1916)

A fines del siglo XIX, el periodismo comenzó a desarrollarse como un medio eficaz para influir en el público. Uno de los hombres que ayudó a impulsar este movimiento periodístico fue Alexander Russell Webb. No estaba convencido de su religión cristiana y, como buen periodista, comenzó a leer extensamente sobre otras religiones, estando particularmente interesado en el islam. Cuando fue designado por el Departamento de Estado de EE. UU. para trabajar en la embajada estadounidense en Filipinas en 1887, aprovechó la oportunidad para comenzar una correspondencia con los musulmanes en la India sobre islam.

Aunque originalmente fue introducido al islam a través de miembros del movimiento Ahmadía finalmente encontró el camino hacia el verdadero islam. Procedió a viajar por todo el mundo musulmán, estudiando el islam y reuniéndose con eruditos. En 1893, renunció a su puesto en el Departamento de Estado y regresó a América. De vuelta en los Estados Unidos, publicó numerosos libros sobre islam y comenzó un periódico islámico que explicaba la religión al público estadounidense. En las primeras décadas del siglo XX, continuó siendo una voz prominente para el islam en los Estados Unidos, incluso fue nombrado cónsul otomano honorario por el sultán Abdulhamid II. Murió en 1916 y fue enterrado a las afueras de Rutherford, Nueva Jersey.

Malcolm X (1925-1965)

A diferencia de lo otros nombrados, Malcolm X fue un hombre que no necesita mucha introducción. Desde una edad temprana le costó encontrar su papel en el mundo. Después de abandonar la escuela, se metía constantemente en problemas, yendo finalmente a la cárcel en 1946. Durante los 8 años en prisión, estuvo expuesto a las ideas de la Nación del Islam, un grupo pseudo-islámico fundado a principios de 1900 basado en las ideas de la supremacía negra y el mal de la raza blanca. Después de ser liberado en 1952, se encontró con el “profeta” del NOI, Elijah Muhammad, y se convirtió en ministro del grupo.

Dada su elocuencia e increíble inteligencia, Malcolm X rápidamente ascendió en las filas del NOI, convirtiéndose en líder del grupo a mediados de la década de 1950. Como era la era del Movimiento por los Derechos Civiles de los Estados Unidos, Malcolm X se convirtió en una de las principales voces que abogaban por la igualdad de los afroamericanos. Al contrario de otro gran líder, Martin Luther King, Malcolm X creía que debían defenderse, incluso violentamente, si era necesario debido a la opresión del gobierno.

A finales de la década de 1950, Malcolm X comenzó a ver algunas lagunas en las creencias e ideas del movimiento Nación del Islam. Se fue del grupo y se embarcó en un viaje para encontrar el verdadero islam. Fue al Hajj en 1964, luego procedió a recorrer los países musulmanes y africanos. Durante este tiempo, él aceptó el verdadero islam y regresó a los Estados Unidos con una nueva determinación de difundir el islam entre la comunidad afroamericana. También cambió su nombre a El-Hajj Malik El-Shabazz, aunque la mayoría de la gente todavía lo conocía como Malcolm X.

Su discurso público en nombre del islam y en contra de la Nación del Islam hizo que tuviese muchos enemigos entre sus antiguos aliados, especialmente cuando muchos de sus admiradores comenzaron a abandonar la nación a favor del islam. El resultado de esto fue su asesinato en 1965 a manos de matones de Nación del Islam. Aunque su tiempo como musulmán fue corto, fue notablemente influyente y continúa sirviendo como un símbolo para los musulmanes estadounidenses y los activistas de los derechos civiles en los Estados Unidos.


Fuente: http://lostislamichistory.com/6-great-converts-to-islam/ ; traducido y editado por la redacción de TS

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